Maduros Con

Maduros Con
…que parecía hacerse más grande cada instante. La metí hasta el fondo de la garganta. El tío gemía y sólo decía, sí, ah, sí?
Me lubriqué el ano y me senté en ese mástil. Dios mío, que placer?
Entraba poco a poco en mí y me llenaba con su calor. Empecé a moverme cada vez más rápido y a metérmela más adentro. Ahora era yo el que gemía. De placer. Se me estremecía todo el cuerpo.
Luego me cogió por detrás y me la metió entera de un golpe. Me folló…
Related posts:
Comentarios recientes