Maduro Cojiendo A

Maduro Cojiendo A
…me tocaba la próstata y yo gemía como un cabrito degollado. Otras veces lo metía solo la punta y me daba contentillo metiendo solo la cabeza gruesa del instrumento.
Cuando estaba cansada, me amarraba las manos atrás y me pegaba en las nalgas con sus manos, con VIOLENCIA EXQUISITA. Me abofeteaba las nalgas con precisión y fuertemente, hasta que quedaban rojas y calientes, que me dolían por semanas. Cada vez que me sentaba en el trabajo me acordaba de esa paliza. Mis nalgas parecían TOMATES maduros, y aun así me las…
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